Bona nit, Barcelona
Publicado by admin Septiembre 4th, 2008 en noticias sobre Andrés Calamaro
“…Mi previa del concierto empezó a eso de las seis de la tarde, unas dos horas y media antes de la apertura de puertas. Dos horas y media de cola, con una veintena de personas por delante, a lo largo de la calle Almogàvers de Barcelona bajo un sol de justicia.
Durante el tiempo de espera, tuve la oportunidad de saludar a alguna cara conocida de otros conciertos, entre otros, al (ocasional) colaborador de este foro, Servillano! (Sevi, me largué pitando cuando se acabó el concierto para poder pillar un taxi. Lamento no haber podido despedirme)
Durante la tensa espera, gente de la organización nos confirmó que, a diferencia de lo que había ocurrido en conciertos anteriores, el concierto iba a empezar con puntualidad británica. Y así fue (supongo que el hecho de tocar en un día laborable contribuyó a tal efecto).
A las 20:30, como marcaba la entrada del concierto, se abrieron las puertas. Esta vez no hubo necesidad de marcarse un sprint a lo Usain Bolt para alcanzar la primera fila, dado que la Razz es una sala pequeña con muy buen visibilidad desde cualquier ángulo. Además, unas vallas de protección exageradamente altas, descartaban la necesidad de luchar por la pole position. Aún así, tercera fila bien centrado, para poder disfrutar de los punteados y bailes del Comandante.
Fue una hora de tensa espera hasta el inicio del concierto. Esta vez nadie se sentó. Ni falta que hizo. Los 2500 invitados al espectáculo aguantamos de pie los interminables 60 minutos hasta que Andrés y la banda aparecieron en escena.
Ya durante esa hora de espera, desde el público podía darse uno cuenta de que la temperatura del local era descaradamente elevada. Servidor pensó que, cuando se iniciara el concierto, la refrigeración empezaría a funcionar debidamente, pero lamentablemente no fue así.
Y a las 21:32 de la noche… luces y acción! Empezaban dos horas de rock por delante con vítores y aclamaciones varias para Andrés (con un calamar gigante colgando de su micro) y sus músicos.
Sirva de antelación decir que, con respecto al tracklist no hubo ninguna novedad respecto al concierto anterior, el de Valladolid. Al no estar don Jaime entre los invitados, no se tocó “Al calor del amor en un bar”, siendo ésta la única diferencia.
El concierto empezó, como viene siendo tónica habitual, con “El salmón”. Esta vez con un comienzo a capella a cinco voces (o tal vez seis, porque a Tito no se le veía en primera línea de fuego) que puso a todo el público la piel de gallina.
Acto seguido, pude disfrutar, por primera vez en mi carrera calamaroinomana, de “Los chicos” en directo. Rock’n'roll en estado puro! Los pelos, como escarpias!
Siguieron “Tuyo siempre”, “Mi gin tonic” y “A los ojos” antes de que el público se volviera loco de amor con “Carnaval de Brasil”, rematada con un sample de “Take a walk on the wild side” memorable.
Ya durante esta primera parte del concierto, Andrés se marcó un solo de blues para “denunciar” el exceso de calor que hacía en ese momento.
El concierto siguió con la genial letra de Sabina de “Todavía una canción de amor” y “Ok perdón” antes de seguir dando un repaso a “LLP” con “Minibar” y “La espuma de las orillas”, éste último con un sonido genial en directo.
Acto seguido, Andrés procedió a presentar a su dream team. Tal vez fue una presentación un poco más austera que en otras ocasiones, pero despertó igualmente multitud de aplausos hacia Julianevsky, Candy, el Niño, Tito, Diego y Geno. De entre todo, destacaría el solo vocal y de guitarra que se marcó Geno, un músico como la copa de un pino y un completo desconocido para mí hasta que Andrés lo ha incorporado a su banda.
Tras las presentaciones, la nueva versión de “Elvis está vivo”, a dúo entre Andrés y Candy, hizo enloquecer a los pocos que todavían quedaban cuerdos.
Y tras los acordes del genio de Memphis, el, para mí, momento cumbre del concierto: “Lo que no existe más” (un tema que, sin duda, debe formar parte del odiado - por parte de Mauri - TOP 10 de la discografía de Andrés; y su versión live, simplemente, me emociona) + “El día de la mujer mundial”, momento en el que mi alma se teletransportó nueve años atrás, recuperando el espíritu indomable de esa gira HB’99.
Después de semejante subidón emocional, el concierto tomó un aire más tranquilo con el terceto formado por “Los aviones”, “Jugar con fuego” (qué versión tan linda y arrabalera le salió a Andrés!!!) y “Los mareados”, para volver a despegar de nuevo hacia el cielo con “Estadio Azteca”, sabiamente completada con los ya archiconocidos versos de Martín Fierro.
A continuación, el rock enérgico volvió a planear sobre el escenario con “Te quiero” empalmada con “No woman no cry”, al más puro estilo HB, para seguir con el binomio indisoluble “Loco”+”Corte de huracán” y “Todo lo demás”, antes de pasar a la catarsis colectiva con la salmonera “Crucifícame”, donde, a pesar del calor y del cansancio ya patente, uno no pudo dejar de saltar durante todos sus acordes.
El mate de la vieja de “Horarios esclavos” precedió a un recordatorio del Alta suciedad, representado por “Crímenes perfectos”, “Me arde”, “Alta suciedad” y “Flaca”, lo que dio pie a la primera despedida de la banda.
Lógicamente, quedaban cartuchos por quemar. Y Andrés lo bordó con dos temas Rodros “Sin documentos” y “Canal 69″ para acabar con el delirio general al son de “Paloma”.
Tras estos tres últimos temas, esta vez sí, despedida y cierre, coronado con una ovación cerrada en reconocimiento a una actuación merecedora de dos orejas y un rabo, tomando un símil taurino…”
(cronica de francesctb para www.hotel-calamaro.net )